La Virgen del Mar recorre la Punta del Caimán

La Punta del Caimán volvió a convertirse este fin de semana en el epicentro de la devoción marinera isleña con la celebración de los actos principales de las Fiestas en Honor a la Virgen del Mar, una cita que congregó a cientos de vecinos y visitantes y que culminó en la mañana de hoy lunes con el regreso de la imagen a su templo tras más de veinte horas de recorrido.
Las celebraciones, organizadas por la Hermandad Sacramental y la Asociación de Vecinos «El Caimán», con la colaboración del Ayuntamiento de Isla Cristina, arrancaron el pasado jueves 20 de agosto con el encendido del alumbrado y fueron tomando intensidad durante el fin de semana.
Uno de los momentos más significativos llegó el sábado con la tradicional Ofrenda de Nardos. Cientos de personas se sumaron a esta convocatoria, muchas de ellas ataviadas con el tradicional traje marinero, para acompañar a la comitiva desde la Casa de Hermandad, situada en la avenida Federico Silva Muñoz, hasta la parroquia de la Virgen del Mar.
A las puertas del templo esperaba la imagen, a cuyos pies fueron depositándose los ramos de nardos. La comitiva contó con la participación de representantes municipales, encabezados por el alcalde, Jenaro Orta, y la delegada de Festejos, María del Carmen Beltrán, además del Hermano Mayor de la Hermandad, Manuel Ramos, junto a su Junta de Gobierno; la presidenta de la Asociación de Vecinos «El Caimán», María Casado Carrillo; y representantes de asociaciones, colectivos y de las distintas Hermandades de Gloria y Penitencia de Isla Cristina.

El domingo estuvo reservado para la celebración del Día de la Patrona, una jornada que tuvo como principales protagonistas la Misa de la Virgen y la posterior procesión por las calles de la barriada.
Al mediodía se celebró la Solemne Misa de la Virgen, oficiada por el párroco, Rvdo. José Luis López y concelebrada por el Cura Párroco Emilio López Botello, y acompañada por los cantos del Coro Parroquial de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. El acto contó nuevamente con una amplia representación de la Corporación Municipal, encabezada por el alcalde isleño, así como la subdlegada del Gobierno em Huelva, María José Rico; del Hermano Mayor, Manuel Ramos y la Junta de Gobierno de la Hermandad, la presidenta de la Asociación de Vecinos, María casado; el presidente del Consejo de Hermandades, Javier Castro y miembros del mismo y representantes de las Hermandades de Gloria y Penitencia y de distintas asociaciones religiosas y parroquiales.
Por la tarde llegaba el momento más esperado. A las cuatro, la Virgen del Mar abandonaba su parroquia para iniciar su tradicional recorrido por la Punta del Caimán y las calles del centro de Isla Cristina.
La imagen fue portada por mujeres costaleras, más de doscientas que se fueron relevando a lo largo de las horas de procesión. Entre ellas se encontraba la presidenta de la Asociación de Vecinos, María Casado Carrillo, al frente del paso.
Acompañada musicalmente por la Banda de Música Isleña, la Virgen fue recorriendo las principales calles y avenidas de Isla Cristina hasta alcanzar el puerto, donde tuvo lugar uno de los momentos más característicos de esta celebración: el embarque de la imagen en el pesquero Martín Estévez para la tradicional bendición de las aguas isleñas.
El cortejo estuvo integrado por la Junta de Gobierno de la Hermandad Sacramental y representantes de la Asociación de Vecinos, además de una amplia representación institucional, con el alcalde, Jenaro Orta, y la concejala delegada de Festejos, María del Carmen Beltrán, al frente. También participaron miembros del Consejo de Hermandades y representantes de las Hermandades de Penitencia y Gloria de la localidad.
El regreso por mar volvió a dejar una de las estampas más emocionantes de las fiestas. En la playa de El Cantil, cientos de personas aguardaban la llegada de la Virgen para presenciar el desembarco.

Este año, la maniobra estuvo protagonizada inicialmente por una cuadrilla de costaleros mayores, que ofreció momentos especialmente emotivos antes de dar el relevo a los más jóvenes una vez en tierra. La imagen continuó entonces su recorrido por las calles de su barriada, donde, como manda la tradición, fue recibida con sevillanas, salves y plegarias a las puertas de las viviendas.
La Virgen del Mar visitó nuevamente cada rincón de la Punta del Caimán, en un recorrido de extraordinaria duración que convierte esta procesión en una de las más largas y singulares de cuantas se celebran en España.
La jornada se prolongó durante toda la noche y continuó hasta la mañana de hoy lunes. Finalmente, tras la subasta de la vara, cuadros y ramos de flores, la Virgen regresaba a su parroquia alrededor de las 11.30 horas, poniendo el punto final a una celebración marcada, un año más, por la participación multitudinaria y la profunda tradición marinera de la barriada. En la tradicional subasta, la vara alcanzó finalmente los 44.000 euros.

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